29 de set de 2013

Historia de la señorita Grano de Polvo bailarina del Sol - Teresa de la Parra

Era una mañana a fines del mes de abril. El buen tiempo en delirio, contrastaba irónicamente con un pobre trabajo de escribanillo que tenía yo entre manos aquel día. De pronto como levantara la cabeza vi a Jimmy, mi muñeco de fieltro que se balanceaba sentado frente a mí, apoyando la espalda en la columna de la lámpara. La pantalla parecía servirle de parasol. No me veía y su mirada, una mirada que yo no le conocía estaba fija con extraña atención en un rayo de sol que atravesaba la pieza.

-¿Qué tienes, querido Jimmy? -le pregunté-. ¿En qué piensas?

-En el pasado -me respondió simplemente sin mirarme- y volvió a sumirse en su contemplación.

Y como temiese haberme herido por la brusquedad de la respuesta:

-No tengo motivos para esconderte nada -replicó-. Pero por otro lado, nada puedes hacer ¡ay! por mí; y suspiró en forma que me destrozó el corazón.

Tomó cierto tiempo. Dio media vuelta a las dos arandelas de fieltro blanco que rodean sus pupilas negras y que son el alma de su expresión. Pasó ésta al punto de la atención íntima, al ensueño melancólico. Y me habló así:

-Sí, pienso en el pasado. Pienso siempre en el pasado. Pero hoy especialmente, esta primavera tibia e insinuante reanima mi recuerdo. En cuanto al rayo de sol quien, clava a tus pies, fíjate bien, la alfombra que transfigura, este rayo de sol se parece tanto a aquel otro en el cual encontré por primera vez a... ¡Ah! ¡siento que necesitarás suplir con tu complacencia la pobreza de mis palabras!

-Imagínate la criatura más rubia, más argentinada, más locamente etérea que haya nunca danzado por sobre las miserias de la vida. Apareció y, mi ensueño se armonizó al instante con su presencia milagrosa. ¡Qué encanto! Bajaba por el rayo de sol, hollando con su presencia deslumbrante aquel camino de claridad que acababa de recordármela. Suspiros imperceptibles a nuestro burdo tacto animaban a su alrededor un pueblo de seres semejantes a ella, pero sin su gracia soberana ni su atractivo fulminante. Retozaba ella con todos un instante, se enlazaba en sus corros, se escapaba hábil por un intersticio, evitaba de un brinco el torpe abrazo del monstruo-mosquito ebrio y pesado como una fiera... mientras que un balanceo insensible y dulce la iba atrayendo hacia mí-. Dios mío ¡qué linda era!

-Como rostro no tenía ninguno propiamente hablando. Te diré que en realidad no poseía una forma precisa. Pero tomaba del sol con vertiginosa rapidez todos los rostros que yo hubiese podido soñar y que eran precisamente los mismos con que soñaba cuando pensaba en el amor. Su sonrisa en vez de limitarse a los pliegues de la boca se extendía por sobre todos sus movimientos. Así, aparecía, tan pronto rubia como el reflejo de un cobre, tan pronto pálida y gris como la luz del crepúsculo, ya oscura y misteriosa como la noche. Era a la vez suave como el terciopelo, loca como la arena en el viento, pérfida como el ápice de espuma al borde de una ola que se rompe. Era mil y mil cosas más rápido que mis palabras no lograban seguir sus metamorfosis.

-Quedé larguísimo rato mirándola invadido por una especie de estupor sagrado... De pronto se me escapó un grito... La bailarina etérea iba a tocar el suelo. Todo mi ser protestó ante la ignominia de semejante encuentro, y me precipité.

-Mi movimiento brusco produjo extrema perturbación en el mundo del rayo de sol y muchos de los geniecillos se lanzaron, creo que por temor hacia las alturas. Pero mis ojos no perdían de vista a mi amada. Inmóvil, conteniendo la respiración, la espiaba con la mano extendida. ¡Ah divina alegría! La mayor y la última ya de mi vida. En esa mano extendida había ella caído. Renuncio a detallarte mi estado de espíritu. El corazón me latía en forma tan acelerada que en mi mano temblorosa, mi dueña bailaba todavía. Era un vals lento y cadencioso de una coquetería infinita.

-Señorita Grano de Polvo... -le dije.

-¿Y cómo sabes mi nombre?

-Por intuición, le contesté, el... en fin... el amor.

-El amor, exclamó ella, ¡Ah! y volvió a bailar pero de un modo impertinente. Me pareció que se reía.

-No te rías -le reproché-, te quiero de veras. Es muy serio.

-Pero yo no tengo nada de seria -replicó-. Soy la señorita Grano de Polvo, bailarina del Sol. Sé demasiado que mi alcurnia no es de las más brillantes. Nací en una grieta del piso y nunca he vuelto a mi madre. Cuando me dicen que es una modesta suela de zapato, tengo que creerlo, pero nada me importa puesto que soy ahora la bailarina del Sol. No puedes quererme. Si me quieres, querrás también llevarme contigo y entonces ¿qué sería de mí? Prueba, quita tu mano un instante y ponla fuera del rayo.

Le obedecí. Cuál no fue mi decepción cuando en mi mano, reintegrada a la penumbra, contemplé una cosita lamentable e informe, de un gris dudoso, toda ella inerte y achatada. ¡Tenía ganas de llorar!

-¡Ya ves! -dijo ella-. Está ya hecha la experiencia. Sólo vivo para mi arte. Vuelve a ponerme pronto en el rayo de sol.

Obedecí. Agradecida bailó de nuevo un instante en mi mano.

-¿De qué cosa es tu mano?

-Es de fieltro, contesté ingenuamente.

-¡Es carrasposa! -exclamó-. Cuánto más prefiero mi camino aéreo -y trató de volar.

Yo no sé qué me invadió. Furioso, por el insulto, pero además por el temor de perder a mi conquista, jugué mi vida entera en una decisión audaz. Será opaca, pero será mía, «pensé». La cogí y la encerré dentro de mi cartera que coloqué sobre mi corazón.

Aquí está desde hace un año. Pero la alegría ha huido de mí. Esta hada que escondo, no me atrevo ya a mirarla tan distinta la sé, de aquella visión que despertó mi amor. Y sin embargo prefiero retenerla así que perderla de un todo al devolverle su libertad.

-¿De modo que la tienes todavía en tu cartera? -le pregunté picado de curiosidad.

-Sí. ¿Quieres verla?

Sin esperar mi respuesta y porque no podía aguantar más su propio deseo, abrió la cartera y sacó lo que se llamaba: «la momia de la señorita Grano de Polvo». Hice como si la viera pero sólo por amabilidad, pues en el fondo, no veía absolutamente nada. Hubo entre Jimmy y yo un momento de silencio penoso.

-Si quieres un consejo -le dije al fin- te doy éste: dale la libertad a tu amiga. Aprovecha ese rayo de sol. Aunque no dure más que dos horas serán dos horas de éxtasis. Eso vale más que continuar el martirio en que vives.

-¿Lo crees de veras? -interrogó él mirándome con ansiedad-. Dos horas. ¡Ah, qué tentaciones siento! Sí, acabemos: ¡sea!

Así diciendo, sacó de su cartera a la señorita Grano de Polvo y la volvió a colocar en el rayo. Fue una resurrección maravillosa. Saliendo de su misterioso letargo la bailarinita se lanzó loca, imponderable y como espiritual, idéntica a la descripción entusiasta que me había hecho Jimmy. Comprendí al punto su pasión. Había que verlo a él inmóvil, bocabierto ebrio de belleza. La voluptuosidad amarga del sacrificio se unía a la alegría purísima de la contemplación. Y a decir verdad, su rostro me parecía más bello que la danza del hada, puesto que estaba iluminado de una nobleza moral extraña a la falaz bailarina.

De pronto, juntos, exhalamos un grito. Un insecto enorme y estúpido, insecto grande como la cabeza de un alfiler, al bostezar acababa de tragarse a la señorita Grano de Polvo.

¿Qué más decir ahora?


El pobre Jimmy con los ojos fijos consideraba la extensión de su deleite. Nos quedamos largo rato silenciosos incapaces de hallar nada que pudiese expresar, yo mi remordimiento y él su desesperación. No tuvo ni para mí, ni para la fatalidad siquiera una palabra de reproche, pero vi muy bien cómo bajo el pretexto de levantar la arandela de fieltro que gradúa la expresión de sus pupilas, se enjugó furtivamente una lágrima.


Teresa de la Parra - Wikipédia

Conto retirado, emprestado e por muito amor, da Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes 

15 de jul de 2013

Escrevendo por aí



Entre tantos projetos, planos aquecidos, tecidos, esquecidos, adiados e retomados, sites, blogs e páginas, sobrevivo. E entre esses projetos, tenho um carinho especial pelo site Quotidianos. Basicamente, é um projeto de "histórias ilustradas onde 10 escritores e 10 ilustradores tratam de quotidianos fantásticos, estranhos e insólitos em publicações online diárias. Cada história, cada autor | ilustrador tem como missão buscar o mais simples e corriqueiro de seus mundos, contudo, não o banal no sentido depreciativo, mas aquelas histórias únicas que muitas vezes são deixadas de lado em detrimento do acontecimento maior; e também o experimentalismo do traço, a forma a princípio incoerente, a colagem, a arte inovadora e fora do padrão dito convencional. O tom é quotidiano, porém fantástico, que procurem valorizar o mínimo que se esconde por detrás das grandes aventuras e, a partir dele, criar uma arte totalmente inovadora, com ambas as correntes, literária e artística, devidamente bem casadas, desenho e texto soando como uma extensão | complemento um do outro."

Como parceiro nessa aventura literária, conheci o Lucas Zavagli, que você pode curtir um pouco mais aqui = > http://www.behance.net/lucaszavagli, persona adorável e criativa que, além das lindas ilustrações, dá ideias ótimas. Muito obrigada a ele, que tem me ensinado muito.



As publicações tiveram início em 02 de março e vão muito bem, obrigada. Cada trabalho realizado é uma vitória, é difícil ter disciplina para escrever e o site tem me obrigado a isso. 

Meu primeiro conto "A ocasião faz o ladrão" foi um passo diferente para mim, humor, intertexto em tom quase de paródia e ainda assim, uma certa fatalidade das criaturas perdidas em destinos indigestos. Partindo da ideia de descobrir quem seria o vendedor dos feijões mágicos, é aqueles, dos gigantes, e suas motivações, nasceu esse conto/crônica de um adorável azarão.



O segundo texto publicado "Desta vez, sem cantilenas sombrias" é parte de um universo maior, explorado no conto A Flor de U'zltrilix, mais especificamente os arqysfs, criaturas caçadas por suas propriedades mágicas. Desta vez, uma defensora de animais, caçadores e um duelo inesperado deram as caras. Não fiquei contente com esse conto, eu quis ter mais mais tempo, mais cenário e mais elementos para explorar. Mesmo assim, valeu, e quando tiver um tempo, pretendo retomar essa narrativa, uma certa ruivinha espera por seus leitores nessa aventura. 



Terceiro conto, adorei escrever, porque ficou no tom que eu queria. "Notas destroçadas de uma doce canção de ninar" apresenta um tom poético que gosto de manter nas prosas. Partindo do conceito do que não serve mais, do que é abandonado, rejeitado, esquecido e de repente - e por outras pessoas - é recuperado, recriado, reinventado, nasceu uma fênix. Acho que, de certa forma, esse continho representa para mim o sonho perdido, a solidão no meio da multidão e a esperança, que volta sempre.



Enluarada é um conto onde mulheres correm com lobos, literalmente. A lenda da peeira escrita de uma forma bem subjetiva, do desejo da liberdade, da negação e da aceitação. Mais uma vez, o tom poético predomina um pouco sobre a prosa. Afinal, "quem tem alma de peeira não resiste ao beijo ternurento do luar".



Uma história de amor, uma lenda, uma canção. Ou quem sabe, a explicação para como nascem as sereias. Uma escritora em busca de inspiração, o mar, a areia, uma sereia, o amor. Um aspecto que notei nesses contos para o projeto foi a presença da poesia, seja em cantigas, seja em prosa poética. Olhem só: 

Caboclinha insana não acredite em sereias
num-entre-ondas tecem perigosas teias

caboclinha insana não nade ao luar
rainha das águas vai tentar te levar
(...)


E os outros textos já publicados são: 

Em Ar-arvorar

Redemoinho do amor, rebuliço chegou

Fushi

Sinestesia

Tapete negro
Logo mais faço um novo post sobre esses textos, ou amplio este daqui.


Participar do Projeto Quotidianos tem sido uma experiência literária muito bacana. 



1º como leitora. Fábulas, poesia, quadrinhos, contos, crônicas e o que mais a imaginação pedir, e tudo com ilustrações inusitadas - em alguns momentos fortes, contundentes e em outros, delicadas e suaves. Textos únicos ou que vão se revelando como parte de um projeto maior, também. Vale muito ler.

2º como escritora. Manter uma regularidade sempre foi difícil para mim - não para escrever, que isso faço sempre, mas para considerar um texto pronto, pois alguns precisam de tempo, gosto de reler, repensar, reescrever... tenho textos escritos há mais de quatro, cinco anos e que não estão prontos. Nem sei se um dia estarão. A insegurança em escrever sempre e com tema fantástico é desafiante, e junto a uma galera tão bacana, ainda mais. Mas exatamente por isso, é bom. Autoavaliação, experiências, curiosidade, ousadia. Aos poucos, o que é quase um laboratório torna-se asas para outros universos.

2ª Edição do Concurso Hydra de Literatura Fantástica Brasileira



Começam hoje as inscrições - 15 de julho a 31 de agosto - para a segunda edição do Concurso Hydra de Literatura Fantástica Brasileira, que tem por objetivo levar o melhor da ficção especulativa brasileira para os leitores de língua inglesa do mundo todo. O Concurso é uma parceria da revista norte-americana Intergalactic Medicine Show (IGMS), do consagrado autor Orson Scott Card (O Jogo do Exterminador), com os sites brasileiros Universo Insônia e A Bandeira do Elefante e da Arara. O nome do Concurso Hydra vem da constelação.  Esta constelação com nome de um monstro mítico atravessa a equador celestial, unindo os hemisférios celestiais norte e sul, da mesma maneira que o Concurso Hydra espera juntar os hemisférios norte e sul de ficção especulativa. A constelação Hydra também aparece na bandeira brasileira.

22 de mai de 2013

Contos Arrepiantes - Stella Robaina



Contos Arrepiantes - Stella Robaina 

Quem disse que criança não gosta de leituras assombrosas e assombradas? O medo é uma pulguinha que fica lá, esperando, cutucando aqui e ali, e nos contos de fadas, nas fábulas e narrativas diversas, a meninada aprende a conhecer, desvendar, testar e enfrentar estes medos. No À LitFan, vou trazer alguns livros que oferecem essa oportunidade de diversão, susto e crescimento literário. 

E o primeiro livro a aparecer por aqui não é apenas para crianças, foi escrito por uma. Conforme a sinopse " um livro escrito por uma criança corajosa, para crianças corajosas". E é exatamente para crianças que essas histórias foram escritas.


Stella Robaina apresenta um breve perfil de contos fantásticos de arrepiar, e em páginas com ilustrações delicadas e envolventes da Carolina Mancini, o bicho-papão divide espaço com um lobisomem mais do que enluarado. Bruxas, laboratórios, monstros e vikings esperam pelo leitor que tendo ou não medo do lobo-mau, vai passear por essas histórias. 


Sobre a autora:

Stella Robaina tem nove anos e mora em São Paulo. Está no terceiro ano e é uma boa aluna. Começou a escrever com o incentivo de sua mãe, que é autora de literatura fantástica. Este é o seu primeiro livro. Além de escrever, Stella também gosta muito de ler, brincar e assistir TV.

Contos Arrepiantes 
Autor: Stella Robaina
Editora: LITERATA
Ano de Edição: 2013
Nº de Páginas: 12

12 de mar de 2013

Da escrita III

Arte de Mel Kadel

"A ficção nos permite deslizar para dentro dessas outras cabeças, para esses outros lugares, e olhar através de outros olhos. E então, no conto, paramos antes de morrer, ou morremos de forma indireta ou sem prejuízo e, no mundo além do conto, viramos a página ou fechamos o livro, e terminamos de viver nossa vida.
 
Uma vida que, como qualquer outra, é diferente de todas.” 

Deuses Americanos - Neil Gaiman

10 de mar de 2013

Da escrita II

A página tem o seu bem só quando é virada e há a vida por trás que impulsiona e desoderna todas as folhas do livro. A pena corre empurrada pelo mesmo prazer que nos faz correr pelas estradas. O capítulo que começamos e ainda não sabemos que a história que vamos contar é como a encruzilhada que superamos ao sair do convento e não sabemos se nos vai colocar diante de um dragão, um exército bárbaro, uma ilha encantada, um novo amor.

O Cavaleiro Inexistente - Italo Calvino

22 de fev de 2013

Metanfetaedro


Chegou por aqui um livro que estava bem curiosa para ler, o Met... [ ahn, um instante para conferir e escrever corretamente ], pronto, o Metanfetaedro.

E por que estava curiosa? Eu gosto dos contos da Alliah, eles são super diferentes e ao mesmo tempo, carregam o que há de legal na literatura fantástica: não são comuns, banais ou realistas; mas dentro do estranhamento imenso que personificam, trazem pontos que poderiam ser reconhecidos em um passante qualquer desse universo conturbado que perambulamos .

Ah, confesso, não conheço a literatura new weird, (um texto muito bom no Mundo Fantasmo) portanto, é na base do experimentar para ver o que há mesmo. Então, desde que vi a divulgação, quis ler.

Cheguei a conclusão que o que há é diversão.

E que não dá pra se divertir e sair como se chegou.

E os personagens não são passageiros, ou seja, você pode "esquecer" deles, mas não totalmente, sempre deixam resquícios no leitor. É como a sereia do que o leitor encontra no primeiro conto do livro ... sintetiza o mundo ao seu redor, real ou imaginado, mas reinventando-o em sua própria pele. O que quero dizer sobre os personagens como Iara, Mogul e Marmelo é que eles ficam, mesmo que você não os conheça tão bem, a autora consegue transmitir ao leitor o que possuem de melhor, ou pior, em essência.

E dá uma certa exasperação, do tipo, como assim acabou? Mas eu queria saber mais dessa persona/máquina/coisa/cidade/esquisitice/sinfonia.

Então, você pode encontrar poesia, tristeza, melancolia, raiva, risos e muito, muito espanto. E eu gostei disso.

**

* As ilustrações são lindas.

* Na dedicatória, a autora sugeriu um " aprecie sem moderação", mas no meu caso já sei que será preciso ler Metanfetaedro em doses homeopáticas. Para aproveitar todas elas.

Seguidores

 

© 2009À LitFan | by TNB