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29 de set. de 2013

Historia de la señorita Grano de Polvo bailarina del Sol - Teresa de la Parra

Era una mañana a fines del mes de abril. El buen tiempo en delirio, contrastaba irónicamente con un pobre trabajo de escribanillo que tenía yo entre manos aquel día. De pronto como levantara la cabeza vi a Jimmy, mi muñeco de fieltro que se balanceaba sentado frente a mí, apoyando la espalda en la columna de la lámpara. La pantalla parecía servirle de parasol. No me veía y su mirada, una mirada que yo no le conocía estaba fija con extraña atención en un rayo de sol que atravesaba la pieza.

-¿Qué tienes, querido Jimmy? -le pregunté-. ¿En qué piensas?

-En el pasado -me respondió simplemente sin mirarme- y volvió a sumirse en su contemplación.

Y como temiese haberme herido por la brusquedad de la respuesta:

-No tengo motivos para esconderte nada -replicó-. Pero por otro lado, nada puedes hacer ¡ay! por mí; y suspiró en forma que me destrozó el corazón.

Tomó cierto tiempo. Dio media vuelta a las dos arandelas de fieltro blanco que rodean sus pupilas negras y que son el alma de su expresión. Pasó ésta al punto de la atención íntima, al ensueño melancólico. Y me habló así:

-Sí, pienso en el pasado. Pienso siempre en el pasado. Pero hoy especialmente, esta primavera tibia e insinuante reanima mi recuerdo. En cuanto al rayo de sol quien, clava a tus pies, fíjate bien, la alfombra que transfigura, este rayo de sol se parece tanto a aquel otro en el cual encontré por primera vez a... ¡Ah! ¡siento que necesitarás suplir con tu complacencia la pobreza de mis palabras!

-Imagínate la criatura más rubia, más argentinada, más locamente etérea que haya nunca danzado por sobre las miserias de la vida. Apareció y, mi ensueño se armonizó al instante con su presencia milagrosa. ¡Qué encanto! Bajaba por el rayo de sol, hollando con su presencia deslumbrante aquel camino de claridad que acababa de recordármela. Suspiros imperceptibles a nuestro burdo tacto animaban a su alrededor un pueblo de seres semejantes a ella, pero sin su gracia soberana ni su atractivo fulminante. Retozaba ella con todos un instante, se enlazaba en sus corros, se escapaba hábil por un intersticio, evitaba de un brinco el torpe abrazo del monstruo-mosquito ebrio y pesado como una fiera... mientras que un balanceo insensible y dulce la iba atrayendo hacia mí-. Dios mío ¡qué linda era!

-Como rostro no tenía ninguno propiamente hablando. Te diré que en realidad no poseía una forma precisa. Pero tomaba del sol con vertiginosa rapidez todos los rostros que yo hubiese podido soñar y que eran precisamente los mismos con que soñaba cuando pensaba en el amor. Su sonrisa en vez de limitarse a los pliegues de la boca se extendía por sobre todos sus movimientos. Así, aparecía, tan pronto rubia como el reflejo de un cobre, tan pronto pálida y gris como la luz del crepúsculo, ya oscura y misteriosa como la noche. Era a la vez suave como el terciopelo, loca como la arena en el viento, pérfida como el ápice de espuma al borde de una ola que se rompe. Era mil y mil cosas más rápido que mis palabras no lograban seguir sus metamorfosis.

-Quedé larguísimo rato mirándola invadido por una especie de estupor sagrado... De pronto se me escapó un grito... La bailarina etérea iba a tocar el suelo. Todo mi ser protestó ante la ignominia de semejante encuentro, y me precipité.

-Mi movimiento brusco produjo extrema perturbación en el mundo del rayo de sol y muchos de los geniecillos se lanzaron, creo que por temor hacia las alturas. Pero mis ojos no perdían de vista a mi amada. Inmóvil, conteniendo la respiración, la espiaba con la mano extendida. ¡Ah divina alegría! La mayor y la última ya de mi vida. En esa mano extendida había ella caído. Renuncio a detallarte mi estado de espíritu. El corazón me latía en forma tan acelerada que en mi mano temblorosa, mi dueña bailaba todavía. Era un vals lento y cadencioso de una coquetería infinita.

-Señorita Grano de Polvo... -le dije.

-¿Y cómo sabes mi nombre?

-Por intuición, le contesté, el... en fin... el amor.

-El amor, exclamó ella, ¡Ah! y volvió a bailar pero de un modo impertinente. Me pareció que se reía.

-No te rías -le reproché-, te quiero de veras. Es muy serio.

-Pero yo no tengo nada de seria -replicó-. Soy la señorita Grano de Polvo, bailarina del Sol. Sé demasiado que mi alcurnia no es de las más brillantes. Nací en una grieta del piso y nunca he vuelto a mi madre. Cuando me dicen que es una modesta suela de zapato, tengo que creerlo, pero nada me importa puesto que soy ahora la bailarina del Sol. No puedes quererme. Si me quieres, querrás también llevarme contigo y entonces ¿qué sería de mí? Prueba, quita tu mano un instante y ponla fuera del rayo.

Le obedecí. Cuál no fue mi decepción cuando en mi mano, reintegrada a la penumbra, contemplé una cosita lamentable e informe, de un gris dudoso, toda ella inerte y achatada. ¡Tenía ganas de llorar!

-¡Ya ves! -dijo ella-. Está ya hecha la experiencia. Sólo vivo para mi arte. Vuelve a ponerme pronto en el rayo de sol.

Obedecí. Agradecida bailó de nuevo un instante en mi mano.

-¿De qué cosa es tu mano?

-Es de fieltro, contesté ingenuamente.

-¡Es carrasposa! -exclamó-. Cuánto más prefiero mi camino aéreo -y trató de volar.

Yo no sé qué me invadió. Furioso, por el insulto, pero además por el temor de perder a mi conquista, jugué mi vida entera en una decisión audaz. Será opaca, pero será mía, «pensé». La cogí y la encerré dentro de mi cartera que coloqué sobre mi corazón.

Aquí está desde hace un año. Pero la alegría ha huido de mí. Esta hada que escondo, no me atrevo ya a mirarla tan distinta la sé, de aquella visión que despertó mi amor. Y sin embargo prefiero retenerla así que perderla de un todo al devolverle su libertad.

-¿De modo que la tienes todavía en tu cartera? -le pregunté picado de curiosidad.

-Sí. ¿Quieres verla?

Sin esperar mi respuesta y porque no podía aguantar más su propio deseo, abrió la cartera y sacó lo que se llamaba: «la momia de la señorita Grano de Polvo». Hice como si la viera pero sólo por amabilidad, pues en el fondo, no veía absolutamente nada. Hubo entre Jimmy y yo un momento de silencio penoso.

-Si quieres un consejo -le dije al fin- te doy éste: dale la libertad a tu amiga. Aprovecha ese rayo de sol. Aunque no dure más que dos horas serán dos horas de éxtasis. Eso vale más que continuar el martirio en que vives.

-¿Lo crees de veras? -interrogó él mirándome con ansiedad-. Dos horas. ¡Ah, qué tentaciones siento! Sí, acabemos: ¡sea!

Así diciendo, sacó de su cartera a la señorita Grano de Polvo y la volvió a colocar en el rayo. Fue una resurrección maravillosa. Saliendo de su misterioso letargo la bailarinita se lanzó loca, imponderable y como espiritual, idéntica a la descripción entusiasta que me había hecho Jimmy. Comprendí al punto su pasión. Había que verlo a él inmóvil, bocabierto ebrio de belleza. La voluptuosidad amarga del sacrificio se unía a la alegría purísima de la contemplación. Y a decir verdad, su rostro me parecía más bello que la danza del hada, puesto que estaba iluminado de una nobleza moral extraña a la falaz bailarina.

De pronto, juntos, exhalamos un grito. Un insecto enorme y estúpido, insecto grande como la cabeza de un alfiler, al bostezar acababa de tragarse a la señorita Grano de Polvo.

¿Qué más decir ahora?


El pobre Jimmy con los ojos fijos consideraba la extensión de su deleite. Nos quedamos largo rato silenciosos incapaces de hallar nada que pudiese expresar, yo mi remordimiento y él su desesperación. No tuvo ni para mí, ni para la fatalidad siquiera una palabra de reproche, pero vi muy bien cómo bajo el pretexto de levantar la arandela de fieltro que gradúa la expresión de sus pupilas, se enjugó furtivamente una lágrima.


Teresa de la Parra - Wikipédia

Conto retirado, emprestado e por muito amor, da Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes 

13 de jul. de 2011

Insanas... elas matam


Insanas... elas matam


Resenha de Tânia Souza

Assim que terminei de ler Insanas, lembrei-me de quando a Editora Estronho lançou o convite para seleção dos contos. A proposta? Uma antologia escrita somente por mãos femininas. Mãos que escreveriam o aspecto mais cruel que a mente pudesse vislumbrar. O regulamento deixava claro: os contos deveriam ser escritos por autoras, mas nada obrigava que as personagens fossem femininas, entretanto, as autoras aceitaram o desafio e nesta viagem, o feminino/autora converteu-se/uniu-se, quase predominantemente, ao feminino/personagem. Com exceção de alguns contos que trazem outros protagonistas, são também femininas as mãos, dentes, gestos e mentes ferinos que povoam e temperam com tinta sangue estas páginas.

Antes de falar sobre os contos, não posso deixar de comentar como é bacana o trabalho de diagramação da Editora Estronho. A capa é lindíssima! Como tenho costume de carregar um livro por onde vou, interessante ver como as pessoas entortam o pescoço e vencem a timidez para perguntar sobre o livro. Parabéns por mais esse belo trabalho.

A maioria dos contos me agradou muito, com exceção de alguns, que apresentaram personagens de crueldade extrema, mas com motivação fraca ou mesmo ausente. Como apreciadora dos gêneros terror e horror, creio que a insanidade/crueldade no literário é bela, mas deve ser, principalmente, bem contextualizada.E isso nem sempre acontece nos contos selecionados.

Mas como em toda antologia, a diversidade é sempre um ponto a mais, para cada leitor, um ambiente, cenário ou estilo apresenta diferentes sentidos. O que não gostei, talvez agrade a outro leitor. Do suspense ao gore, Insanas causa efeitos, nunca indiferença: assusta, assombra; causa estranhamento, pena e repulsa. Surpreende.

As narrativas que (por um motivo ou outro) mais me chamaram atenção:

Em “O Bem e o Mal” Sandra Franzoso apresenta, essencialmente, uma protagonista descobrindo o prazer e o sabor da crueldade. O estilo escolhido para a narrativa deste conto não me agradou, mas a alternância de ferocidade/doçura/crueldade (extrema) da protagonista prende o leitor.

Em “A Última Oração”, de Tatiana Ruiz, no sombrio século XVIII, fé, religiosidade, solidão e algo tão maligno que parece impossível de se deter são alguns dos temperos dessa narrativa.

O conto de Georgette Silen traz para o leitor, diretamente “Do Inferno” a oportunidade de conhecer, intimamente, a mente de um assassino.  Quase cúmplice, o leitor acompanha devaneios, motivações e ações de crueldade extrema de uma criatura complexa e cruel.

A Fazenda, conto de Alma Kazur, desvenda segredos do sertão pernambucano. Uma fazenda é palco para crueldade, pactos, magia, escravidão, passado e presente, tortura, possessão. Não apenas um algoz, mas uma família inteira.

Celly Borges, em Vítimas, com uma narrativa enxuta e ferina, apresenta a luta de jovens amigos pela vida. O mal empresta forma humana, mas sua origem é bem mais antiga.

A Anita de Carolina Mancini é quase cativante em sua solidão e complexidade. Quase. Sensual, confusa, insana, amaldiçoada? A cada cena a protagonista revela uma face e nesse caminho de autoconhecimento, consciência e aceitação, o mal ganha dimensões extremas.

Roberta Nunes, em o “Pecado Original”, apresenta uma sociedade na qual o poder e o governo pertencem às mulheres. As convenções sociais deste universo determinam que, de forma cruel, os pecadores paguem por seus crimes e, quando livres, apenas façam o que devem fazer: servir. Conto diferenciado e com final surpreendente.

Débora Moraes oferece: Quer uma Torrada? Curto, forte e cheio de ritmo. O leitor mal terá tempo de aceitar a torrada. Mas vai ler bom conto. 

O conto de Alícia Azevedo, Memórias, é um dos meus favoritos. O fervilhante Moulin Rouge tem um cantinho especial neste conto, assim como outras cenas e personagens que constroem sutis relações intertextuais. Sedução e crueldade mortal rondam os passos da perigosa e cativante protagonista.

Creio que uma das características mais interessantes nos contos de Insanas é a dualidade, o mal incontrolável e de origem sobrenatural convive pacificamente com a insanidade oriunda da própria mente humana. Entre as motivações, traições, solidão, vingança, opressão. Mas também, apenas o prazer de fazer e sentir o mal. E por este mal, a crueldade não tem limites.
 
Ao leitor, recomendo: não espere por redenções ou sentimentos como a culpa. O prazer da insanidade é levado até as últimas consequências. Criaturas inomináveis...  ou simplesmente insanas.

Baixe o arquivo para degustação do conto "Tinta Vermelho Sangue", de Bruna Caroline e conheça um pouco mais do universo de Insanas... elas matam.

10 de jul. de 2011

Apenas uma taça - um brinde ao mestre Stoker, por Georgette Silen


 
Sem opções, abriu o leque vermelho. Outra cabeça rolou naquela noite. Gotas de sangue brincaram nas pontas do leque e Camila as lambeu, provocando uma expressão de asco em Baltazar.

- Você e seus escrúpulos - ela divertiu-se por um momento e depois, tomando cuidado para não se deixar tocar, borrifou a mistura de água benta e alho sobre os corpos restantes, que se dissolveram.

Trecho do conto A Dama do Leque Escarlate, disponível para degustação na Editora Estronho.


Georgette Silen, que já enveredou pelo universo vampiresco no excelente Lázarus, retorna ao tema em Apenas uma taça - Um brindo ao mestre Stoker. Em 15 contos  e noveletas, os mais variados vampiros são representados. Dos seres mitológicos relatados pelos diferentes povos - e que serviram de base para o clássico monstro criado pelo mestre Stocker - até chegarmos ao “vampiro moderno”, o herói romântico e sedutor, que sofre pela humanidade perdida e tenta, a todo custo, ajustar-se entre os mundos. Em comum, a eterna sede pelo sangue que carrega a vida que não possuem mais.

Esta é a capa definitiva, divulgada nos últimos dias pela Editora Estronho. Mais uma vez, a Estronho arrasou na capa: sombria, sensual e sugestiva, tem na figura feminina a representação da sede, da paixão e das sombras que marcam o mito. O lançamento será durante o Fantasticon 2011.

O livro tem prefácio de Jr. Cazeri, e o moço do Café de Ontem alerta: "do poético ao pulp, Georgette Silen dá um novo fôlego para um tema que não estava cansado, apenas desgastado pela falta de imaginação." Pois é justamente o aspecto inovador que despertou minha curiosidade.

Conversei com Georgette Silen e ela, gentilmente, concordou em falar um pouco mais do processo de escrita desse livro. O resultado você confere aqui, um papo muito agradável sobre escrita, influências e, claro, vampiros. Meu muito obrigada a essa autora talentosa, e muito querida da LitFan nacional. Espero que os leitores do blogue gostem tanto quanto eu gostei.
 

À LitFan – Como surgiu o seu interesse pela literatura fantástica? 

Georgette Silen - Olá Tânia, é um prazer conversar com você nesse seu espaço tão especial. ^^ Obrigada pela oportunidade de bater um papo com o pessoal que acompanha seu blog. Bem, pela literatura fantástica eu já me interessava mesmo antes de saber o que ela era, e acredito que isso acontece com muitas pessoas. Afinal, todos nós já lemos algum conto de fadas na infância, alguma história da carochinha ou fábula maravilhosa, sem nos darmos conta de que elas fazem parte desse universo de fantasia fantástica. Crescemos lendo, contando e recontando as mesmas histórias centenas de vezes. Quando decidi começar a escrever narrativas, percebi de imediato que a fantasia iria nortear meus trabalhos, que era pelo que eu me interessava de imediato, e não lutei contra essa vontade, ao contrário, abracei com ambos os braços, todos os dedos e todas as idéias que tive. E ainda pretendo ver aonde a fantasia irá me levar.
À LitFan - “Apenas uma taça - um brinde ao mestre Stoker” será lançado oficialmente no Fantasticon 2011. Poderia nos falar um pouco mais sobre este trabalho?

Georgette Silen - Vou deixar aqui alguns trechos do texto de apresentação do livro, que escrevi para o mesmo, acho que ele fala bem sobre a obra: ^^
“Quando pensamos em vampiros, imediatamente nos vêm à mente uma primeira palavra: Drácula. E depois que a imagem mental e sugestiva do vampiro romeno, criado por Bram Stoker em 1897, se instala em nosso cérebro, outras referências vão se acumulando e descortinando a imensa variedade de tipos e arranjos sofridos pelo mito ao longo dos séculos para se ajustar e atender a uma demanda de fãs e apaixonados por todo o mundo. Hoje, além do monstro amaldiçoado por Deus que rasga gargantas e suga virgens indefesas, se transmuta em névoa e lobos, sensível aos ícones cristãos, temos também o noturno romântico, sedutor, que apresenta uma constante crise de identidade, fazendo-o ser um pária entre dois mundos distintos; pode ou não estar do lado dos mocinhos da história, — ou ser ele mesmo o herói não compreendido— pode caminhar sob a luz do sol (mesmo que brilhe) e arrastar multidões de leitores de diversas idades. Adultos, adolescentes, mulheres... Ninguém está imune totalmente ao encanto mortal, e imortal, de um vampiro. O apelo comercial do mito alcançou as telas de cinema, os seriados de TV, os jogos eletrônicos, as HQs e RPGs, as inúmeras publicações sobre o tema e até as passarelas da moda. Criou uma tendência adotada por muitos. Um estilo de vida.

Mas em nenhum momento podemos negar que essa invasão sanguessuga começou de forma concreta com o irlandês Stoker. Ao utilizar-se de mitos folclóricos e figuras históricas para criar uma fantasia urbana em pleno século XIX, antes mesmo desse termo ter sido cunhado pelos críticos em literatura, acabou desencadeando com o tempo uma onda de fascínio nos leitores e se mostra tão imortal quanto o próprio mito. 

Vampiros existem na literatura, desde então, para todos os gostos e paladares (sim, é um ato antropofágico o consumo desse personagem), e a tendência é que continue a nos surpreender com suas variações, afinal, ele começou como tal. Stoker deu o pontapé ao abrir caminho para outros ficcionistas explorarem a criatura, dando-lhes as mais variadas dimensões e deixando tantas marcas na alma dos leitores quanto nos pescoços mordidos (...) por suas criações, desde os monstros impiedosos até os mais apaixonantes noturnos. O caldo sangrento é muito espesso. 

Como regra geral, o vampiro conquista pela sedução. Erótica? Sim, até certo ponto. Mas o que nos lança de braços abertos e pescoços desvelados para o deleite dos senhores da noite é, sem dúvida, a perspectiva da imortalidade. Ludibriar a morte faz parte da mais secreta fantasia de todo ser humano, ser imune ao seu toque, vencer o tempo, torná-lo incapaz de exercer seu poder sobre a frágil casca humana. Vampiros podem fazer isso, vampiros enganaram a senhora da foice. E enquanto houver vida e morte, os vampiros jamais deixarão de nos iludir com a promessa de um sonho inatingível, mas ansiado.

Essa coletânea de contos e novelas foi reunida procurando explorar, em diferentes nichos e tendências literárias, aspectos que tornaram o vampiro tão essencial e mágico aos olhos dos leitores. Sexualidade, amor, terror, traição, corrupção, inocência, entre muitos sentimentos humanos fortemente ampliados nos seres da noite, ou ausentes deles, podem ser conferidos. Há vampiros bons e há aqueles que não enxergam o homem como nada mais além de um bife no prato, uma refeição em potencial, e outros nem ao menos se reconhecem como vampiros, ausentes e presentes de uma realidade não compreendida. Foram escritos ao longo de dois anos e meio, entre pesquisas de mitos folclóricos ligados ao vampirismo na história da humanidade — e que diferem e muito dos exemplos românticos e humanos tão conhecidos — e também apresenta dois contos inéditos do universo do livro Lázarus, escrito por mim e lançado em 2010 pela editora Novo Século.

Minha admiração por Stoker, que acabou se refletindo de forma inusitada no título desse livro sugerido pelo editor M. D. Amado, se deve ao fato de ele ter aberto essas portas com sua obra. Os vampiros, antes e depois de Stoker, jamais foram os mesmos, e graças a sua inventividade eles continuam evoluindo, ou retomando suas raízes, para nos brindar com cada vez mais histórias extraordinárias, repletas de sangue, paixões e terrores.  

À LitFan - Quando o leitor abre as páginas de um livro, normalmente, o fascínio é pela narrativa em si. Pouco se sabe do trajeto percorrido pelo autor/autora. E muitas vezes, as pesquisas, as influências, o tempo de escrita e outros elementos que tenham surgido durante a concretização do projeto formam um conjunto bem interessante. Pensando nisso, À LitFan quer saber: como foi o processo de escrita desse livro?

Georgette Silen - Em verdade, esse livro não foi “pensado” a princípio como um livro. Foram contos e noveletas soltas, escritas ao longo de dois anos e meio. Enquanto eu me concentrava na elaboração de Lázarus, algumas ideias soltas iam surgindo com determinados mitos pesquisados e eu aproveitava para colocar no papel, até como exercício de linguagem. Muitos dos contos desse período são do universo do livro Lázarus, com seus personagens que o leitor reconhecerá de imediato, mas outros acabaram surgindo, como o Caçador de Deus, Scarlet Camila, Virgil, que agora entraram para a esfera de personagens que começam a ter mais histórias, como numa galeria cativa de personagens que me inspiram todos os dias.

A trilha sonora foi a mais variada possível: Sting, Metallica, clássicos, trilhas sonoras de filmes épicos e de terror. Vi muitos filmes clássicos, como Drácula; pesquisei em livros como A Grande Enciclopédia dos Vampiros e nas páginas do Google (claro), reli muitos gibis antigos da Kripta e outros que tenho guardado há décadas sobre o mito, adaptações para HQs de Drácula, originais de Vampirela e muito outros, e procurei ler cross overs de vampiros e personagens famosos, procurando dar o tom certo para a fantasia urbana, quando necessário, principalmente no caso do conto “Virgil”.

Uma viagem deliciosa, devo confessar.

Quando o editor M.D. Amado, então ainda apenas escritor e dono do site Estronho e Esquésito, soube que eu tinha esse material, ele fomentou a ideia de lançar em livro, e então, ao montar a editora, ele me fez o convite para viabilizar esse projeto.

À LitFan - Em várias culturas, o mito do vampiro tem alguma presença. Quais foram os mais sombrios ou estranhos encontrados em suas pesquisas?  No livro, estão representados em algum conto?

Georgette Silen - Sim, achei muita coisa inusitada e impensada para mim, que cresci acostumada com o mito do vampiro ocidental, do Nosferatu e o Drácula. Na verdade, os mitos de seres que se alimentam do sangue e força vital dos humanos são muito antigos, remontam a idade da pedra, e temos vários tipos de criaturas que representam os medos primordiais dos povos onde foram criados, inclusive personificados com detalhes apenas comuns a esses povos que os definiram como mito. Você não vai encontrar, por exemplo, traços do Asanbosan africano na mitologia vampírica da Europa, porque ele foi “criado” de acordo com os padrões geográficos, religiosos e antropológicos de determinadas sociedades tribais africanas. Ele é o que é para esses povos porque faz parte da psique de uma sociedade definida. Cada povo cria um mito para explicar suas deficiências, aquilo que não é capaz de definir por explicações racionais, apelando para o alegórico da questão. Dessa forma, tipos de criaturas noturnas das Filipinas e outros países, muitas vezes de baixa condição sócio-econômica, explicavam índices alarmantes de mortalidade infantil, de morte no parto, e outras fatalidades inexplicáveis, atribuindo aos Aswangs, Baitals, Adzes e incubus pelos seus infortúnios. E mesmo entre clérigos da Idade Média, por exemplo, era natural justificar poluções noturnas e sonhos eróticos como produto de súcubos sedutores, vampiras que sugavam energia sexual, cabendo assim ao maligno a culpa por ações de uma mente privada da condição de saciar sua fome e apetite sexuais naturais.

Quanto à presença desses mitos diferenciados no livro, sim, o leitor encontrará histórias, como “O Beijo do Loogaroo” “A Asa Negra da Morte” e “O Cântico do Súcubo” onde tais mitos pouco convencionais são explorados em suas minúcias, expondo uma realidade que é bem pouco conhecida de muitos ávidos leitores de histórias vampíricas.

À LitFan - Há algum conto ou noveleta que seja o seu favorito no livro? Por qual razão?

Georgette Silen - Bem, são 15 contos e noveletas, e cada uma delas foi especial, sem dúvida. Gosto muito do “Minha Bela Adormecida”, um conto mais “Anne Rice”, que escrevi ouvindo Bourbon Street, do Sting, influenciada pelo clima de Entrevista com o Vampiro. Também gosto da linguagem mais técnica de “O Colecionador de Ossos”, da poesia de “Uma Canção para Homero” e “Uma prece para Clementine”, ambos contos que fazem parte do universo de Lázarus, e também pelo “O Cântico do Súcubo” um dos mais sensuais do livro. Acredito que eles revelam muito da pesquisa sobre mitos de vampiros e sobre o caráter multifacetado do mito. Espero que o leitor aprecie esses trabalhos e os outros que serão expostos.
À LitFan - Esta não é a primeira vez que você explora o tema na literatura, então, qual o grande fascínio dessas criaturas? Por que escrever sobre vampiros?

Georgette Silen - A minha pergunta seria: como não escrever sobre eles? Vampiros são o que há de mais misterioso, assustador, sedutor e paradoxal na literatura fantástica e na mitologia dos povos. Tememos fantasmas, tememos lobisomens, tememos outros monstros, mas sempre ficamos na dúvida quando pensamos: tememos os vampiros, ou gostaríamos de ser como eles? (claro, dentro da visão ocidental romântica do personagem). Afinal, eles têm aquilo que almejamos em segredo: vencer a morte. O preço é alto, todos o conhecem, mas ainda sim acalentamos uma forma de justificar os meios pelos fins, de achar que valeria a pena, de nos enganarmos em princípio com a ideia de que “não seria assim tão ruim”, afinal, não morrer é o maior sonho do homem, fugir da inexistência enquanto criatura terrena. Isso o vampiro conseguiu, pois por mais que se fale nele, que se escreva sobre ele, ainda existe assunto, ainda há história, e sua imortalidade reside nisso.

Para saber mais


Página da autora no Skoob:  Georgette Silen

Twitter: @georgettesilen

Blogues: Lázarus
             Georgette Silen 


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